ARSC

sábado, 10 de marzo de 2012

Esa extraña sensación.

¿Alguna vez has tenido esa extraña sensación de fracaso? ¿Esa sensación en la que descubres que lo dabas todo, ante cualquier circunstancia, sin embargo, tú no recibías nada? ¿Ese cosquilleo cargado de decepción constante, ese cosquilleo tan incómodo? ¿Esa impresión a través de la cual todos tus pensamientos y emociones se derrumban? ¿Esa impresión de haber cogido el camino equivocado, el cual ya no tiene retorno? 
Todas estas corazonadas o percepciones o como queráis llamarlo son fruto de las vivencias, esas vivencias que poco a poco, momento a momento, te abren los ojos. Ese mundo de colores, ese castillo rosa en el que creías que vivías es simplemente una casa, normal y corriente, con los problemas habituales de convivencia y familiares de una casa. Pues con todos los aspectos cotidianos de tu vida, sucede igual. Por ello, cuanto antes abras los ojos ante estas realidades, menos decepción tendrás que soportar. Y sinceramente, mejor lo pasarás. Cuánto antes asumas todo, menos será el choque contra un cristal tan limpio que parece que no está, pero que realmente, siempre ha estado, camuflado, pero ha estado. Lo que ocurría es que no te percatabas de él.


ARSC.

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